En alguno de sus relatos Gabriel García Márquez habla de un hombre que está muriendo de indigencia en el paraíso. Cualquier colombiano, rico o pobre, puede hoy reconocerse allí. Hemos hecho del más privilegiado territorio del continente una desoladora pesadilla. Las sierras eléctricas aniquilan una naturaleza que podría salvarnos; la conquista de América prosigue con su viejo rostro b…